Posiblemente, gran parte del éxito de cualquier organización y de sus líderes radica en como de eficientemente se comunican. Cuando hay una mala comunicación, la confianza y el clima laboral se ven mermados contagiando de forma muy negativa la productividad y la capacidad de crecer de las compañías.

Gran parte de los procesos de las empresas se basan en un conjunto de relaciones con proveedores, clientes, colaboradores, socios … Saber tratar con personas es muy complicado pero en la mayoría de las situaciones, es la diferencia que marca la diferencia, entre avanzar o quedarse estancando.

Concretamente, en el desarrollo profesional y directivo, una buena comunicación marca la diferencia entre puestos técnicos (hacen lo que tienen que hacer) y puestos ejecutivos (se relacionan con personas y establecen relaciones, construyen equipos de trabajo a los que lideran e influyen). Quien no sabe relacionarse y comunicar eficientemente tiene muy pocas posibilidades de crecer profesionalmente en esta nueva era.

Con este post quiero compartir algunas claves de comunicación que he observado en algunos líderes de éxito y que seguro te ayudarán a mejorar tu capacidad de comunicación y llevar tu nivel de liderazgo al siguiente nivel.

9 Claves de comunicación de los líderes altamente eficientes.

Paso a detallarte algunas claves de comunicación eficiente que he observado en algunos líderes que acompaño.

  • Escuchan los diferentes puntos de vista de sus colaboradores. No suelen decir a sus colaboradores que están equivocados. Escuchan con atención sus puntos de vista y les ayudan a convertir los juicios en hechos. Aterrizan sus ideas y analizan los pros y contras de las mismas. Les hacen ver con qué recursos se cuenta y cuanto de óptima son sus propuestas. Cuando se critican las ideas y se impone el punto de vista, los colaboradores seguirán teniendo la misma opinión y esto provocará que se pongan a la defensiva. Cuando se critica otros puntos de vista se hiere el orgullo de las otras personas y ello despierta resentimientos. Para bien o para mal, somos seres emocionales más que racionales por lo que lo primero que tendremos que ganarnos serán los corazones … después vendrás las cabezas. Decirle a los integrantes de un equipo que están equivocados e imponer un único punto de vista,  provocará desafíos y desconfianzas. De esta forma, solo conseguiremos despertar su oposición.
  • Indagan sobre su intención. Antes de tener una conversación con un colaborador reflexionan sobre su intención. Pregúntate:  ¿qué quieres obtener después de tener esa conversación? Analiza si tu estrategia y estado emocional está alineado con la intención.
  • Regulan su estado emocional. Antes de empezar la conversación analizan su estado emocional. Observan si es el adecuado para tener dicha conversación. No hay mayor distorsión de un mensaje que su filtrado a través de las emociones. Recuerda que si estás muy emocionado el mensaje no llegará con eficiencia a tu interlocutor.
  • Igualan a su interlocutor. Cuando comienzan la conversación, calibran el perfil de comunicación de su oyente. Regulan su comunicación a la comunicación de éste. Si es una persona reflexiva y de ritmo lento, bajan su ritmo. Por el contrario, si es directa y de ritmo rápido, aceleran el mismo para sincronizarse con sus interlocutores.
  • Evitan en la medida que pueden las discusiones. Tanto si se gana como si se pierde una discusión, ésta estará perdida. Ante una discusión no se trata de ganar una guerra intelectual, sino el afecto y voluntad de la otra persona. Si la otra persona acaba derrotada y resentida, jamás podrás atraerla ni con toda la lógica del mundo. Recuerda, dañarás el orgullo y vanidad de tus colaboradores siempre que quedes por encima de ellos.
  • Elogian los progresos de sus colaboradores por pequeños que sean. Hacen que su gente se sienta importante. Respetan y alaban los comportamientos eficientes. De esa manera, los empoderan y les hacen sentir importantes.
  • Ofrecen feedback eficientes. Intentan llamar la atención de los errores de sus colaboradores de una manera indirecta. Por el contrario,  siempre que tienen que hacerlo de forma más directa, corrigen justo después de elogiar. Intentan que sus colaboradores salven su orgullo. Ponen intención en corregir con sugerencias más que con órdenes. Hacen que los fallos parezcan fáciles de corregir. No los hacen más grandes para parecer más importantes y sobre todo intentan no quedar por encima de su equipo. Si quieres saber más sobre cómo dar feedback eficientemente puedes hacer clic aquí.
  • Son empáticos. Ser empático no significa aceptar y doblegarse ante otros puntos de vista. Ser empático significa hacer todo lo posible por comprender, desde las circunstancias del otro, sus diferentes puntos de vista. En vez de criticar y desechar las ideas de otros, hay que intentar indagar el porqué y el para qué de los diferentes puntos de vista. Es importante buscar la intención, los hechos y los juicios que los alimentan.
  • Escuchan activamente. Posiblemente la asignatura pendiente de la sociedad actual. Pareciera que se nos está olvidando escuchar. Recuerda que la naturaleza nos ha dotado de dos orejas y una boca, quizás quiera decirnos algo. Una de las necesidades psicológicas básicas según la teoría de la autodeterminación (Ryan, R.M. & Deci, E.L. (2000)) es el deseo de sentirse aceptado, querido y reconocido socialmente. La escucha activa cumple a la perfección esa función. ¿Quieres ser un buen conversador? … Sé un buen escuchador. Decía Carnegie: “Mostrar un interés genuino en los demás escuchándoles con atención no sólo le reportará amigos, sino que también puede crear lealtad a la compañía por parte de los clientes y colaboradores”

Síntesis de una comunicación eficiente en liderazgo

Para resumir estas claves de comunicación y mejorar tus relaciones con tus colaboradores quiero dejarte un guión más sintetizado:

Prepara las conversaciones, analiza tu intención y estrategia, escucha activamente las diferentes posturas de tus colaboradores, tenlas en cuenta, empatiza con ellas, analiza conjuntamente pros, contras y recursos de cada propuesta, da feedback a dichas propuesta y consensa las soluciones.

Seguro que tú tienes alguna clave más que ayudará a enriquecer este post. Estaré encantado de leerla a través de un comentario.

No quiero terminar este post sin recordar una frase de Buda que intento siempre tener muy presente: “Sean cuales sean las palabras que usamos, deberían ser usadas con cuidado porque la gente que las escuche serán influenciadas para bien o para mal”

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