Para definir el estilo de liderazgo Laissez Faire quiero recordar una entrevista que vi hace tiempo donde participaban Steve Jobs y Bill Gates. El moderador en un momento determinado lanzó una pregunta a Jobs: ¿cuál es el secreto de Apple? Jobs casi sin reflexionar contestó.

“El trabajo en equipo se basa en la confianza en los demás, en confiar que las personas harán su parte sin requerir tu supervisión. En Apple, esto lo hacemos verdaderamente bien y somos muy buenos en saber cómo repartir los diferentes trabajos entre los fabulosos equipos que tenemos, trabajando todos en ellos simultáneamente. Nos mantenemos actualizados y es así como logramos nuestros maravillosos productos. Me reúno con las personas para trabajar en la ideas, resolver problemas y crear nuevos productos o nuevas formas de mercadeo. En algunas ocasiones, mi gente está dispuesta a decirme que me equivoco. Si quieres contratar a gente maravillosa que quiera trabajar contigo, tienes que dejarlos que tomen sus propias decisiones y tienes que equivocarte con tus ideas. Las mejores ideas son las que tienen que prevalecer, de otro modo, los mejores no querrán quedarse …. “

Desde el punto de vista de Jobs, no es demasiado inteligente contratar a los mejores profesionales en los diferentes campos y decirles cómo deben hacer las cosas. Esta reflexión creo que define, en toda su esencia, este estilo de liderazgo.

Laissez faire proviene de esta expresión francesa “laissez faire, laissez passer” que significa “dejen hacer, dejen pasar”. Posiblemente el estilo de liderazgo Laissez Faire es el más liberal de todos ellos, donde el líder tiene un papel pasivo y se convierte en un simple gestor de tareas, encargado de distribuirlas a los diferentes miembros del equipo, recayendo toda la responsabilidad y libertad en manos de los mismos. Para ello, el directivo procura las directrices, marca la visión y misión y construye la cultura corporativa que sirva de enlace o vía de comunicación con los demás componentes del equipo.

En el estilo de liderazgo Laissez Faire, los colaboradores tienen total independencia operativa. El manager no juzga ni valora las contribuciones de los miembros del equipo, ya que éstos cuentan con libertad total y sólo les dará soporte si ellos se lo piden. De esta forma, todo el poder recae en manos de los miembros del equipo. El estilo de liderazgo Laissez Faire se suele usar en el cuarto estadio de madurez de los colaboradores en el liderazgo situacional (clic aquí para saber más)

Ventajas del estilo de liderazgo Laissez Faire o delegativo

Al ser un sistema de liderazgo totalmente delegativo, el papel del líder no es tan importante como en otros sistemas, por lo que la organización no se resiente en las ausencias temporales del mismo.

  • Si la madurez y el compromiso de los colaboradores es la adecuada, puede impulsar la motivación de los mismos, ya que se refuerza la libertad en la toma de decisiones y la confianza en su profesionalidad, situación que puede llegar a ser altamente empoderante. 
  • De la misma forma, mejora las competencias ligadas a la creatividad aplicada, ya que son los propios colaboradores quienes han de dar solución a los problemas y retos que día a día tienen que ir afrontando.
  • Agiliza los procesos y la materialización de los resultados ya que casi no se invierte tiempo en reuniones de equipo.
  • Los manager pueden concentrarse en la visión de la compañía y en las estrategias a largo plazo, ya que todo el trabajo operativo recae en manos de los colaboradores.
  • El desarrollo competencial de los colaboradores se dispara, al ser ellos mismos quienes tienen que resolver las distintas circunstancias de su día a día laboral. Ellos mismos también gestionarán sus planes de desarrollo.

Desventajas del estilo de liderazgo Laissez Faire

En el estilo de liderazgo Laissez faire prácticamente todo el poder recae en manos del equipo de trabajo, esto puede ocasionar problemas cuando el equipo sea inmaduro y no esté preparado para la toma de decisiones. Por otro lado, en determinadas situaciones, sobre todo cuando éstas son críticas, la figura del líder puede estar comprometida, ya que se puede tener la sensación de una baja implicación por parte del manager.

Mala gestión del conflicto, al carecer de una figura que medie cuando éste se dé entre los diferentes integrantes del equipo. Además, es mucho más difícil de detectar por la distancia que se crea entre el manager y los colaboradores.

Puede potenciar un alto grado de individualismo entre los integrantes del equipo al faltar la figura de un coordinador.

Si la información no se ofrece lo suficientemente ordenada y completa, se puede perder el foco en los objetivos más a largo plazo y la visión de la compañía puede quedar muy comprometida.

El líder puede tener la imagen de persona poco comprometida con el equipo. Esta situación puede llevar a bajar los niveles de cohesión. La baja preocupación por el desarrollo de los proyectos, puede ocasionar que el compromiso por parte de los colaboradores sea cada vez menor.

Puede reinar el caos absoluto si los colaboradores adolecen de cualquiera de estas condiciones:

  •     El nivel competencial para la realización de las tareas del puesto no está suficientemente desarrollado.
  •     Los grados de motivación y compromiso con el trabajo y con la organización son bajos.
  •     Falta información para la toma de decisiones.
  •     El equipo de trabajo no está lo suficiente cohesionado.

Cuándo usar el estilo de liderazgo delegativo

Cómo has visto y como cualquier otro estilo, el liderazgo liderazgo Laissez Faire puede ser muy positivo en algunos contextos y contraproducente en otros. Quizás en estos contextos que te expongo pueda ofrecer muy buenos resultados:

  • Cuando se dispone de un equipo de trabajo con una gran experiencia en el sector de la organización, el desarrollo competencial de los integrantes está en sus niveles máximos y todos los miembros del grupo disponen de la información necesaria para la toma de decisiones. Además el equipo de trabajo tiene que estar perfectamente cohesionado para evitar que el conflicto afecte negativamente a la consecución de los objetivos.  
  • Los niveles de compromiso de cada uno de los integrantes del equipo hacia la compañía deben de ser altos. En este caso, es clave que el propósito vital y gran parte de los valores de los colaboradores estén perfectamente alineados con la misión, visión y valores de la organización.
  • Se dispone de un equipo formado por miembros expertos donde cada uno de los integrantes tiene más conocimiento que el propio líder. Este estilo de liderazgo les permite demostrar y poner en valor sus profundos conocimientos y competencias en torno a ese contexto en particular, lo que aumentará su autoestima y motivación.
  • Entornos donde los colaboradores valoran la autonomía e independencia. Puede también ser muy positivo cuando se dispone de colaboradores totalmente orientados al logro, donde sus estados motivaciones se disparen al marcarles objetivos totalmente retadores y disminuyan cuando se les obligue a realizarlos bajo unos determinados criterios y procedimientos. 
  • Cuando se dispone de un equipo de trabajo con una gran experiencia en el sector de la organización, el desarrollo competencial de los integrantes está en sus niveles máximos y todos los miembros del grupo disponen de la información necesaria para la toma de decisiones. Además el equipo de trabajo tiene que estar perfectamente cohesionado para evitar que el conflicto afecte negativamente a la consecución de los objetivos.
  • Los niveles de compromiso de cada uno de los integrantes del equipo hacia la compañía deben de ser altos. En este caso, es clave que el propósito vital y gran parte de los valores de los colaboradores estén perfectamente alineados con la misión, visión y valores de la organización.
  • Se dispone de un equipo formado por miembros expertos donde cada uno de los integrantes tiene más conocimiento que el propio líder. Este estilo de liderazgo les permite demostrar y poner en valor sus profundos conocimientos y competencias en torno a ese contexto en particular, lo que aumentará su autoestima y motivación.
  • Entornos donde los colaboradores valoran la autonomía e independencia. Puede también ser muy positivo cuando se dispone de colaboradores totalmente orientados al logro, donde sus estados motivaciones se disparen al marcarles objetivos totalmente retadores y disminuyan cuando se les obligue a realizarlos bajo unos determinados criterios y procedimientos.

Espero que este post te haya ayudado a conocer un poco más sobre el estilo de liderazgo Laissez Faire. Seguro que alguna vez lo has empleado, si es así, estaré encantado de que compartas tus experiencias con un comentario.


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