Vivimos una era marcada por la incertidumbre constante, los cambios acelerados y un mercado laboral donde el talento ya no se retiene solo con salario. Las organizaciones de hoy enfrentan retos complejos: gestionar la diversidad generacional, mantener la motivación en entornos híbridos, adaptarse a la transformación digital sin perder el alma, e innovar sin quemar a las personas por el camino. En este contexto, los modelos de liderazgo rígidos, verticales y deshumanizados se quedan cortos. Hace falta una nueva manera de liderar, más conectada con lo que realmente mueve a las personas. Ahí es donde el LeaderSEED se convierte en una respuesta poderosa: porque no solo impulsa resultados, sino que crea las condiciones para que el talento florezca desde dentro. Su enfoque en el propósito, la autonomía, las relaciones humanas y el desarrollo competencial lo convierte en una brújula clara y valiente para surfear sobre los grandes desafíos de esta nueva era sin perder el norte.
¿Por qué necesitamos una nueva forma de liderar?
¿Qué es LeaderSEED?
- la Teoría de la Autodeterminación: desarrollada por Deci y Ryan. Esta teoría explica que las personas se sienten realmente motivadas y con un adecuado bienestar psicológico —no por presión externa, sino por impulso interno— cuando se satisfacen tres necesidades psicológicas fundamentales: la autonomía (poder decidir y tener voz propia), la relación (sentirse parte de algo, vinculado a los demás) y la competencia (sentirse capaz, ver que uno progresa y aporta valor). Un líder que comprende esto no necesita empujar constantemente a su equipo: crea el entorno adecuado para que las personas se activen solas, desde dentro. No se trata de dar órdenes, sino de dar espacio, apoyo y confianza.
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Logoterapia, la escuela existencial de Viktor Frankl. Según esta corriente, el ser humano puede soportar casi cualquier dificultad… si encuentra un sentido que lo sostenga. Aplicado al trabajo, esto significa que no basta con hacer bien una tarea: necesitamos saber para qué la hacemos, cómo impacta en otros, qué valor tiene más allá del resultado inmediato. El leaderSEED, desde esta mirada, no solo gestiona tareas, sino que ayuda a sus colaboradores a conectar con el propósito profundo de lo que hacen, porque cuando una persona encuentra sentido en su trabajo, no solo rinde más: se transforma.
¿En qué se basa el LeaderSEED?

- S — Sentido al trabajo (propósito): No se trata solo de hacer bien las cosas, sino de entender para qué las hacemos, qué impacto tienen, qué nos aportan. Porque cuando el trabajo conecta con algo más grande que uno mismo, se transforma en motor.
- E — Elección (autonomía): Las personas no quieren que les digan cada paso, prefieren un espacio para decidir, para probar, para equivocarse sin miedo. Y es que la autonomía no es rebeldía: es responsabilidad en acción.
- E — Encuentro (relación con los demás): No se puede liderar sin vínculo. Las relaciones de calidad son la base de cualquier equipo que funcione. Escuchar de verdad, mirar sin juzgar, crear espacios donde las personas puedan ser ellas mismas.
- D — Desarrollo (competencia): Todo ser humano tiene una necesidad natural de crecer. Y no hablamos solo de subir escalones, hablamos de aprender, de superar retos, de descubrir capacidades nuevas. El LeaderSEED no solo guía: nutre el crecimiento de los demás.
¿Qué beneficios tiene liderar a través del LeaderSEED?
- El equipo se desarrolla exponencialmente.
- Los individuos son más proactivos y se hacen cargo de resolver los numerosos problemas complejos que esta nueva era les propone.
- Las ideas fluyen.
- Las personas se atreven.
- Los errores se comparten, se aprenden y no se esconden.
- La innovación aparece, no porque se exija, sino porque se permite.




Muchos subordinados desean, que así como ellos tienen sus reglas que cumplir, los líderes también lo hagan, con expectativas claras y específicas para cada momento que obliga el trabajo, líderes respetuosos, que escuchen y agradezcan los aportes del trabajador, que en su actividad conoce muchas circunstancias, que deben ser subsanadas. Además, un salario justo, que en consenso valore el trabajo de todos, con oportunidades de crecimiento, equilibrio saludable entre empresa y familia, entre otros.
Un buen líder tiene en cuenta que sus subordinados necesitan de una mayor flexibilidad, marcando una sana pauta entre la vida personal y laboral, la aportación de nuevas tecnologías, que permita la digitalización de las tareas, que se puede utilizar como un aliado para generar una mayor productividad de la empresa, además puede ayudar al trabajador a laborar con la mente puesta en el desarrollo de su carrera, con trabajo en casa buscando un mayor acercamiento con la familia, junto a buenas capacitaciones, que ayuden a mejorar el flujo de trabajo y aportando ala vida profesional del colaborador.
Desde mi experiencia liderando procesos de cultura, formación y desarrollo, considero que el modelo LeaderSEED representa una respuesta pertinente para los desafíos actuales del liderazgo organizacional. Nos encontramos en un entorno donde ya no basta con dirigir desde la tarea o el control; hoy las personas requieren propósito, autonomía, relación y oportunidades reales de crecimiento. Este modelo integra justamente esos elementos de manera clara y accionable.
Este tipo de liderazgo no solo mejora el clima laboral y la retención del talento; genera innovación, compromiso sostenible y seguridad psicológica, elementos esenciales en un mercado cambiante.
En resumen, es un modelo coherente con las necesidades actuales y con la visión de liderazgo que buscamos fortalecer: líderes que siembran desarrollo y propósito, y que construyen organizaciones más humanas, más sólidas y más preparadas para el futuro.